Blog informativo y de divulgación de la AGRM donde se recogen apuntes sobre:
1 - Actualidad Académica, 2 - Recetario de Cocina Regional, 3 - Mapa Regional de Aromas y Sabores, 4 - Conocimiento y Difusión, 5 - Noticias Gastronómicas, 6 - Panorama Regional y 7 - La Academia opina.


SOBRE "CATA MEDITERRÁNEO"


- LA ACADEMIA OPINA -


A. Requena, T. Zamora  y J. A.  Lagares*


El lunes 24 de junio de 2013, en un marco incomparable, como es la Finca Buenavista, desde la que se domina un paisaje que pone a Murcia a tus pies en el horizonte, salvedad hecha de un bloque inmenso del campus de la Salud de la Universidad de Murcia, enclavado en la visual y destrozando la bellísima vista desde los jardines y edificios del complejo hostelero, se celebró un singular acto de Cata y posterior teórica cena, bajo la denominación genérica Mediterráneo.

Blas Cerón, de Alhama Vinoteca era el anfitrión, si el término es apropiado para una cata que tiene su coste. Fue capaz de reunir hasta unas 300 personas, bien contadas, incluyendo a los más destacados chefs de la Región, con no demasiada antelación en la citación y, hay que suponer, que amantes de vino, comida o ambos y, ya se sabe, de percibir sabores, sensaciones y matices, porque a estos sitios no se va a comer o a beber vino, sino a degustar, a someterse a la discriminación de componentes y recibir aspectos para los que hay que estar preparados de antemano y que van configurando la personalidad perceptiva.

La muestra era suficientemente amplia, como para que no fuera ni imprescindible ni necesario probarlo todo. Cuando esto se da, la satisfacción está asegurada. Y esto ocurrió en la cata. El evento ofrecía cata de aceites, con siete almazaras presentes, cual de ellas más exquisita, armoniosa y aromática. Una de las variedades arbequina estaba impregnada de un aroma a tomate, suficiente como para satisfacer en un pan crujiente, ambos deleites de la naturaleza juntos sin necesidad de requerirlos por separado. Brillante oferta. Acompasando los aceites, se ofertaban diecinueve bodegas, nada menos, todas de la Ribera del Mediterráneo, convenientemente ampliado, para que Rioja y Galicia, solamente en dos casos, se incluyeran en el mediterráneo interior.


La vendimia. Goya


El acto, ya se sabe, parsimonia, tiempo amplio, sin agobios, proband Convenio-doctorado-quimicateorica-pagseparada-smallo y departiendo con sus genitores, saboreando aromas, sabores y complejidades y recreándose en palabras de éstos, los pormenores, aventuras y desventuras de los caldos. Hasta tres horas se dispuso para tal pormenorizada tarea. ¿Saben que un blanco actual, es capaz de acompañar a una de las carnes más exigentes con la fortaleza del caldo? No todos los blancos, claro está, pero ya los hay. Los moldes quedan fulminados, cuando entran las razones y la Ciencia y la Tecnología hace sus aportes, no superfluos, sino esenciales. Y es que, manejar la artesanía es un grado, pero manejar la Tecnología es un estado al alcance de, afortunadamente más gente cada día. El vino está vivo y requiere de cuidados de por vida, serenos, apropiados y con cabeza. No está todo dicho todavía. Los caldos españoles progresan y van en la dirección de enamorar cada vez con mayor facilidad a los que se quieren dejar seducir por sus hechos y al cuidado de sus desvelos.

Tengo que dedicar un recuerdo especial a Abel Mendoza. Cuando uno prueba un vino producido por este genio, se inclina a reconocer lo sabia que es la Naturaleza, dejándose tratar por aquellos que saben aterciopelar sus entresijos.  Para mí lo mejor de la noche fue el trato tan humano que daban los bodegueros, cuando te servían su vino, te hablaban de él como si fuera un hijo suyo, su criatura, de la climatología de ese año de elaboración, si había sido más seca o húmeda esa añada, de lo que la vid le pedía cada día, de la forma de despalillar sus racimos de uvas, incluso como nos comentaba Abel Mendoza seleccionando grano a grano su graciano para elaborar ese vino, se notaba que eran hombres de la tierra y bodegas pequeñas artesanales, no con grandes producciones donde todo está mecanizado y dirigido por fichas, tal día se pone azufre, tal día se poda, tal día se clarea el viñedo, aquí se notaba el día a día al lado del viñedo y lo que la vid y el suelo pide.  Abel ha conseguido, bueno se ha dejado conseguir que Parker califique a uno de sus caldos entre los diez mejores del mundo, certificando su buen hacer. Como el asegura, los vinos míos son de los demás, hace tiempo que salieron de mi casa y ya no los veo, son los demás los que lo disfrutan.




Y probablemente, no haríamos justicia al evento, de no destacar, también a Gerardo Méndez, gallego (mediterráneo interior también, como Abel Mendoza,)  propietario de Do Ferreiro que tiene unos viñedos de albariño pre-filoxéricos, ya que cuando entró desde Francia la filoxera atravesando España de este a oeste, se quedó justo antes de Pontevedra y, de esta forma, se salvaron estos viñedos, por eso datan de más de 200 años. Esta uva se emplea para hacer su vino cepas vellas. Simplemente, fantástico albariño. Y también destacamos a Violeta Gutiérrez de la bodega Gutierrez dela Vega de la Marina Alta, que nos explicaba que está usando maderas de acacia para sus toneles, ya que aportan un toque más floral y fresco a sus vinos y no otros matices como puede aportar el roble.

Pueden parecer mucho tres horas, pero es escaso el tiempo cuando se disfruta, en especial, cuando la escena se narra, por boca de los protagonistas capaces de hacerte disfrutar de unos momentos. El trabajo con cariño, esmero y dedicación se hace notar y resalta. Todas, o casi todas las botellas que contienen vino, son parecidas, pero ninguna es igual a otra. Cuando se agota su contenido, pasó a la historia del recuerdo, nunca volverás a repetir esa misma sensación. Es más, si la sensación siempre es la misma, comienza a preocuparte, porque la producción en serie ha suplantado a una de las tareas más nobles conocidas, cuando ha cedido el artesano su puesto a la mecanización ciega que no distingue y anula matices. Nunca podrá ser una artesanía objeto de atención en un Centro Tecnológico, ¿se imaginan? Es como vestir a todo el mundo con el traje indistinguible con que los chinos de la época revolucionaria se confundían. Hoy se confunden menos, afortunadamente. 




Después se pasaba a la cena en compañía de los bodegueros. Aquí esperábamos que se lucieran Pablo González-Conejero (Restaurante La Cabaña) y Jesús Ortega (restaurante El Sordo)  y nos sorprendieron con varios platos, como fueron (migas, gazpacho con perdiz en escabeche,langostinos con aguacate crujiente, ternera ahumada con mahonesa de parmesano y huevas de pez volador, arroz con verduras ecológicas, adafina, bacalao en tempura, etc.) y también se pudo degustar una gran cantidad de quesos de autor seleccionados por La Lechera de Burdeos, procedentes de distintos rincones de Murcia, Cataluña, Comunidad Valenciana, Andalucía e Islas Baleares. Genuinamente mediterráneo. La suposición de que de pie es la forma natural de estar las personas, que es lo que parece desprenderse de la frecuencia con que se inician los eventos gastronómicos, no parece tener un fundamento demasiado razonable. Fue un hecho notable que el hombre se erguiera en cierto momento histórico, pero no hay necesidad de recordarlo a cada instante, máxime cuando se llevan varias horas de pie en otros menesteres. Quizás esta opinión está avalada por la densidad de asistentes sentados por los ribazos y cuidados alcorques de palmeras y otras especies de las instalaciones aledañas a la Cabaña, a veces como almas en pena, en busca de reposo reconfortante. No se puede afirmar rotundamente que desluciera, pero es un aspecto prescindible, que predispone a una mayor exigencia en lo que se caza cuando alguien se acerca a distancia razonable como para alcanzarlo. Mejorables estos aspectos.  Y todo esta bajo una espectacular luna llena en la noche de San Juan. ¡que maravilla, Blas!, ¡Que maravilla!


Tomás Zamora es presidente de Honor de la AGRM y empresario; Alberto Requena es vicepresidente de la AGRM y catedrático de Química Física; José Antonio Lagares es experto gastrónomo.


HOMENAJE A RAIMUNDO GONZÁLEZ


EL MAESTRO RAIMUNDO GONZÁLEZ ‘VUELVE’
AL RINCÓN DE PEPE

foto: M Guillén


La gastronomía murciana rindió homenaje al cocinero que fundó en 1939 este célebre restaurante en un acto que reunió a un centenar de personalidades de todos los sectores para arropar "el regreso" de Raimundo a la casa que le vio nacer como cocinero.

La gastronomía murciana rindió anoche por primera vez un homenaje al cocinero y hostelero Raimundo González en el restaurante Rincón de Pepe, en el marco de las jornadas gastronómicas ‘Barra de barras’. De esta manera, el fundador de este célebre restaurante en 1939 regresó durante unas horas a la que fuera su casa durante más de 40 años.

 
foto: M Guillén




Natural de Puente Tocinos, a los 87 años ha recibido un homenaje que reconoció “no saber “por qué me lo dan ya que en realidad todo lo que he hecho en mi vida ha sido trabajar con el objetivo de divertirme”.

Seis cocineros y un pastelero de reconocido prestigio de la Región de Murcia reinterpretaron sus platos más significativos durante su etapa como jefe de cocina y propietario del Rincón de Pepe.

De este modo, Cayetano Gómez (‘Restaurante Casablanca’), Estrella Carrillo (‘Restaurante Santa Ana’), Jesús Ortega (‘Restaurante El Sordo’), José María Alcaraz (‘Restaurante José María Los Churrascos’), y el pastelero Juan Antonio Serrano (‘Confitería Serrano’) estuvieron acompañados por el actual jefe de cocina del ‘Rincón de Pepe’, Ginés Nicolás, quien ejerció de anfitrión.


foto: Diario La Opinión


 
El acto contó con la participación del presidente de la Academia de Gastronomía de la Región de Murcia, Rodrigo A. Borrega, quien leyó para la ocasión unas palabras de felicitación de Rafael Ansón, presidente de la Real Academia Española de Gastronomía, y glosó la trayectoria del insigne cocinero homenajeado, afirmando que el legado de González consistió en “reinventar la cocina tradicional murciana, mejorándola y adaptándola  a nuestro tiempo, y su creatividad todavía hoy no ha sido superada”. “Basó su cocina en la calidad del producto local y de temporada, cuidando al máximo de los detalles y de las personas, entendiendo que el éxito se amasa en equipo y que no hay conformismo cuando se trata de estar a la vanguardia”, aseguró Rodrigo Borrega.


foto: Diario La Opinión
 
 
Palabras de homenaje a Raimundo González en nuestra Biblioteca Digital.


El menú especial se ha podido degustar del 22 al 26 de mayo en el propio restaurante "Rincón de Pepe". Se compone de siete tapas saladas y dos dulces, maridado con la mejor selección de los vinos de Artadi. En esta ocasión, se podrá degustar un ‘Guiso de trigo’, ‘Habas a la murciana’, ‘Arroz en caldero con crujiente de hoja de limonero’, ‘Berenjenas a la crema’, ‘Dorada del Mar Menor al vino blanco’, ‘Alcachofa a la manzanilla’ y un ‘Nido de ternera’. Y, como postres, ‘Puré de fresón’ y ‘Leche frita’.

Al acto asistieron numerosas personalidades del mundo de la sociedad, la empresa y la hostelería murciana, como el presidente de honor de la Academia de Gastronomía de la Región de Murcia, Tomás Zamora; el catedrático de Química Cuántica de la Universidad de Murcia, presidente territorial de la Real Sociedad Española de Química y académico, Alberto Requena; los también académicos, Víctor Meseguer y José Luis Durán, respectivamente vicepresidente y secretario general de la Academia de Gastronomía de la Región de Murcia;  el  director de la cátedra de Gastronomía Mediterránea de la Universidad Católica San Antonio de Murcia (UCAM), Antonio Marquerie; el director del Aula de Gastronomía del Ayuntamiento de Murcia y enólogo, Antonio Gras; el periodista gastronómico y socio de Gastrólogos, Roberto Fuentes; el hostelero y propietario del restaurante ‘Alborada’ Antonio Muñoz; así como el responsable de Expansión de Salzillo Tea & Coffee, Antonio Pellicer; También estuvieron presentes el director de marketing de La Colegiala, Luis Tesón; el director de Riqueza Mediterránea, Pablo Belmonte; el editor de la revista Gastrónomo, Joaquín Reyes; o el crítico gastronómico Fernando Canet, entre otras personalidades.
 
 
foto: Diario La Opinión


 
 
 

 

ÁGAPE GASTRONÓMICO EL PAISAJE EN LA GASTRONOMÍA. Una aproximación jurídica


-ACTUALIDAD ACADÉMICA-


Palacete de la Seda. Santa Cruz


Con un oloroso comenzamos el primer Ágape Gastronómico del año 2013. Sobre la terraza alta del Restaurante Palacete de la Seda fuimos recibidos por el incomparable paisaje de la huerta murciana. Acogidos en esa irrepetible antesala por Paco Fuentes y su espléndido equipo de cocina y sala, nos iniciamos en las claves gastronómicas del paisaje circundante. Impulsado por nuestro académico D. José Luis Durán, "Paisaje en la Gastronomía" supuso una original puesta en escena para adentrarnos en la diversidad de sabores, olores y colores de un patrimonio cultural y paisajístico irrepetible, como es la extensa huerta que rodea la capital del Segura.



La Huerta, en el plato

 Cuando tantos hablan de volver a la cocina de proximidad como si de un redescubrimiento se tratara, este ágape gastronómico puso sobre la mesa que la cocina tradicional murciana es claro ejemplo inmemorial no sólo del una tierra crisol de culturas y cruce de civilizaciones sino también de la duradera simbiosis del hombre y su entorno natural más cercano. El pausado ágape se vio acompañado por un paisaje cambiante a medida que las horas pasaban; ese entorno mutable ofreció el inmejorable marco para poner sobre la mesa cómo desde la antigüedad se ha valorado la calidad de los alimentos en función de su origen y de su capacidad para incorporar los sabores de la tierra y del paisaje de donde proceden.






Hasta tal punto consideramos importantes los valores que incorpora un producto en función de su procedencia que esa identificación ha pasado a ser considerada socialmente como un bien jurídico y se ha reconocido y protegido por el Derecho a través de las denominaciones de origen protegidas o en las indicaciones geográficas protegidas.

La principal cuestión que podemos plantearnos es si en la identificación del paisaje concurren junto con la vista otros sentidos – el olfato, el oído, el tacto o el gusto - . La respuesta ha de ser afirmativa. El aroma de las flores, el sabor de los productos de la tierra o determinados sonidos o incluso el silencio pueden ser tan importantes o más que la vista a la hora de identificar un paisaje,  siendo elementos esenciales para identificarlo, singularizarlo y valorarlo. En consecuencia, podemos afirmar como conclusión que el paisaje también puede ser percibido a través del gusto. La cuestión no es baladí, puesto que si el gusto –la gastronomía-  es parte de los elementos constitutivos y definidores de un paisaje que se considere valioso, podrán obtener protección del Derecho que extendería su protección sobre los más diversos aspectos.


Tomates cherry

  
Efectivamente, si entendemos por paisaje “cualquier parte del territorio tal como la percibe la población, cuyo carácter sea resultado de la acción y la interacción de factores naturales y/o humanos” tendremos como resultado que la población, a través del sentido del gusto, puede llegar a identificar y lo que es más importante, a considerar dignos de protección determinados paisajes en función de sus productos gastronómicos.

Concluyamos considerando la gastronomía, al igual que el paisaje, como el resultado de la acción y la interacción de factores naturales y humanos. Tanto la una como el otro pueden ser considerados resultado del denominado espíritu del pueblo –Volksgeist-, como producto concebido en la recóndita fragua que da forma a la historia y devenir de una comunidad humana y su entorno.



Pera limonera




Documentación del Ágape Gastronómico en nuestra Biblioteca Digital.





El menú


"El paisaje en la gastronomía. Una aproximación jurídica"


(entradas)

Tomate Cherry, 
anchoas y leche de almendra

Menestra de verduras
 de otoño con brotes tiernos y tocino curado al pimentón

Alcachofa frita 
con brandada de bacalao, pil pil torrefactado y huevas de mújol

Royal de cabezas,
de gamba roja de Águilas con su cuerpo y consomé de ajos tostados

Calamar en tiras
con crema de coliflor, crudos y tonos herbáceos

(principales)

Arroz de Calasparra con cabrito
y cebolleta roja en vinagre

La Huerta en el plato

Denton de espinacas tiernas
 y crema de queso de la Región


(postres)

Cuajada de leche de cabra
con calabaza y arrope

Pera limonera, 
con toffe, cardamomo y cacao


* Bebidas y vinos regionales de la Bodega Castaño.





CON LOS CINCO SENTIDOS


- LA ACADEMIA OPINA -



Alberto Requena Rodríguez*
columna de opinión publicada en el Diario La verdad (09-02-2013)



La historia de la humanidad está escrita en la cocina. Cuando fuimos primitivos, la comida lo fue, la cocina simple o inexistente, el mundo vegetal o animal directamente se expresaban, sin especulación. El gusto era el único sentido implicado. Nuestros atávicos rechazos a los sabores amargos revelan reacciones de autodefensa. Carnes y pescados próximos a la putrefacción se disimulaban con aditivos, como el garum, que enmascaraban su deteriorado estado. Las especias conservadoras fueron tan apetecidas que no solo explican la historia de dominios de pueblos, sino incluso el descubrimiento de América, que no se sustanció para comer, sino para comer bien. Ya obraba la química.

Progresivamente, con el concurso de especias y hierbas aromáticas, se incorpora el olfato y la química como arte supremo de la transformación molecular, para lograr una mayor digestibilidad, a la vez que despertar apetitos atractivos a gusto y olfato. A principios del siglo XX, Maillard explica las reacciones que tienen lugar en los alimentos al aplicarles calor, pardeando no enzimáticamente, con lo que cautivan gusto y olfato. Además, se iba incorporando el tacto en las crujientes cortezas de pan y otros productos y tímidamente el oído captaba el crujir.


La Nouvelle Cuisine de los sesenta, pilotada por Bocusse y en España por Arzak, popularizó una dramática disminución de los puntos de cocción de los pescados, al estilo oriental. En los ochenta y noventa ya se incorporó, sin timidez, el disfrute de pescados y mariscos crudos, con guarniciones de algas, verduras y sabores agridulces (sushi y shasimi). Un papel decisivo le esperaba a un nuevo sentido, la vista, la apariencia. Era el tercer sentido que se incorporaba. Los productos adquieren protagonismo y la química se vuelve discreta.


En los ochenta se gesta la deconstrucción en cocina, con Adrià a la cabeza, alterando aspecto, textura y combinación de alimentos, buscando realzar los estímulos sensoriales. La química culinaria pretende provocar a todos los sentidos. El juego de texturas, matices de temperaturas y sabores, que se suceden y se yuxtaponen en un mismo bocado y activan el oído con el crujir, logran activar los cinco sentidos en un todo armónico y emotivo. La química brinda así una orquestación, donde las notas son el resultado de las transformaciones que propicia extrayendo las propiedades hedónicas más íntimas de los productos. Hoy la fusión, que otrora fuera mestizaje, promete explorar nuevas vías. Conocido el secreto para activar los sentidos y la química coquinaria, podemos aventurarnos con los cinco sentidos. Aquí sabemos de eso.




* Alberto Requena es vicepresidente de la AGRM y Catedrático de Química Física.




MESTIZAJE EN LA COCINA DE LA VEGA ALTA DEL SEGURA

-ACTUALIDAD ACADÉMICA-


La ciudad de Cieza fue el escenario geográfico del último Ágape Gastronómico de 2012. En la capital de la comarca de la Vega Alta murciana el joven pero innovador equipo de profesionales del Restaurante Tarradellas llevaron a cabo magistralmente la puesta en escena de uno de los ágapes más complejos desarrollados hasta el momento por la Academia de Gastronomía de la Región de Murcia. “El mestizaje en la cocina de la Vega Alta del Segura” fue el tema central del mismo, impulsado por nuestro académico, D. Juan Ángel España, que se adentró en los ancestros medievales de algunos de los más importantes platos de la gastronomía regional. El ágape quiso mostrar y demostró que la cocina tradicional murciana, y en especial la de la fértil comarca bañada por el río Segura en su tramo alto, es una cocina del mestizaje, propia de una tierra de frontera y cruce de caminos entre las cocinas andalusí, sefardí, aragonesa y castellana, enriquecida con todos los productos emblemáticos llegados de América, que tuvieron en nuestra región gran predicamento y adaptación.



Encurtidos de la tapenera

El primer “gastrónomo murciano” del que se tiene conocimiento fue Ibn Razin Al-tugibi, que dejó una decisiva aportación al conocimiento de la cocina de nuestra región en las postrimerías del siglo XIII con su obra “Fudalat al-Hiwan Fi Tayyibat Al-Ta`am Wa-l-Alwan” (“Relieve de las mesas, acerca de las delicias de la comida y los diferentes platos”) y que se conoce con el nombre abreviado de la Fudala, nuestro primer libro de gastronomía regional. Aunque el eje de la cocina tradicional actual de la Vega Alta lo constituyen el tomate y el pimiento, otras verduras y hortalizas (berenjenas, alcachofas, lechugas, calabacines, habas y ajos tiernos) están presentes en la mayoría de los platos característicos de esta comarca.

Por su calidad, el ajo seco es comparable al ajo de Provenza. Con él se elabora una de las salsas de más larga tradición en la gastronomía regional: el ajo cabañil, una salsa de ajo picado al mortero con sal y vinagre. En este salsero comarcal intervienen con frecuencia las tápenas (alcaparras), procedente de la tradición musulmana y de la antigua industria de salazón. Y mención aparte constituye el encurtido emblemático de la zona: el de aceitunas mollares de Cieza. Aunque también se preparan otros tipo de aceitunas (en esta comarca se denominan olivas) como las de la variedad picuda, manzanilla o grosal. 

El ajo tierno es la base de numerosísimas ensaladas y tortillas, y un aromatizador extraordinario de los arroces vegetales que en esta comarca son principalmente caldosos: el arroz y alubias y el arroz con mondongo que como dice Vázquez Montalbán: “merece un alto en la exposición: es un plato inmerecidamente arqueológico, arroz caldoso de tripas y vientre de cordero, morcilla, blanco, chorizo, las manos del animal y, finalmente, el arroz, de lo que resulta un plato pariente del llamado por los valencianos amb fesols i naps”.

La talvina morisca

Aquí la ensalada murciana lleva tomate, cebolla tierna, lechuga, olivas de Cieza, huevo duro, bonito en aceite y tápenas. Y de las ensaladas asadas, podemos destacar la más famosa y popular pipirrana de bacalao que se hace con ajos tiernos asados, cebolla, ñoras, bacalao y aceitunas negras.

Elementos fundamentales de la gastronomía comarcal son las hierbas del campo, humildes y delicadas. Collejas, acelgas del campo, orejas de liebre, cerrajones y verdolagas crecen sin más, a su aire, y se ofrecen generosamente a quienes quieran cogerlas. Les basta un hervor para estar a punto y se sirven en una fuente, aderezadas con sal, aceite, vinagre o limón.

Otros condumios memorables de verduras y legumbres son el pisto murciano y el zarangollo (herederos de la alboronía), y las habas aliñadas, tiernas y crudas o cocidas, rehogadas con jamón. Acelgas, y alcachofas tienen cocina abundante, como las acelgas fritas con sardinas, las alcachofas rellenas, fritas con tomates, hervidas y condimentadas con diversas especias. Y el plato llamado zarangollo colorao, que esté hecho de calabaza dulce, cebolla, ñoras y ajos.

Las berenjenas suelen hacerse también de diferentes formas: rebozadas, fritas, o constituyendo la base de un plato muy antiguo, el cuajado de berenjenas cuyo antepasado (el moxil) presenta todos los rasgos de la cocina musulmana y judía.

Las patatas se hacen de mil formas. La más popular es asarlas y acompañarlas con ajo. Las patatas con bacalao o el encebollado son otra forma de utilizar las patatas para preparar guisos cuaresmales. Pero sin duda, las patatas al ajo cabañil constituyen uno de los manjares más característicos de esta cocina, que generalmente acompañan a fritos de cordero o conejo.

Entre los platos a base de harina o de pan destacan las migas de pan, el jarullo (a base de harina, patatas, bacalao, pimentón dulce y ñoras), las migas ruleras a base de harina, aceite, tropezones magrosos y mucho brazo, y la gachamiga heredera de las talvinas cristianizadas. Sin olvidar los gazpachos, en esta zona, con clara influencia jumillana.

Cordero en pebre

Entre las carnes predomina la de cordero y la de conejo. El asado de cordero lechal se guisa con cebolla, laurel, tomillo, tomate, vino blanco, patatas, piñones, sal y pimienta. Otros platos son las chuletas al ajo cabañil y las cabezas asadas al horno. Pero entre todos los platos de cordero destaca, en la Vega Alta, el pebre que es un puchero de cordero con tomate, aceite, pan frito, pimienta, comino y sal. Que generalmente se toma en dos vuelcos: la sopa con pan, arroz o aletría, y la carne con un sofrito de pimiento y tomate. El conejo se prepara al ajo cabañil. O con arroz y serranas.

La Vega Alta murciana produce una gran variedad de frutas. Son excepcionales sus melocotones, albaricoques y ciruelas. También se producen naranjas, sandías, limones, uvas, peras, cerezas y granadas. Algunas de las frutas son susceptibles de una preparación especial, como las granadas con vino dulce de Ricote, las naranjas con canela y azúcar, o los melocotones al vino.

En la repostería comarcal se mantiene la huella árabe con el bienmesabe de almendras o de avellanas, la horchata de avellanas, los borrachos de Ojós o las picardías de Abarán.


Documentación del Ágape Gastronómico en nuestra Biblioteca Digital.


La minuta reproducía un conocido compendio gastronómico del siglo XVII




El menú

"El mestizaje en la cocina de la Vega Alta del Segura"


(entradas)

Aceitunas de Cieza.
Encurtidos de la tapenera.
Pipirrana de bacalao.
Alboronía.

(principales)

Aletría de pebre.
Moxil.
Talvina morisca.
Cordero en pebre.
Conejo al ajo cabañil.

(postres)

Granadas al vino de Ricote.
Bienmesabe con melocotón de Cieza.
Helado de avellanas con picardías de Abarán.

* Bebidas y vinos regionales acomodados a
cada circunstancia gastronómica.


ÁGAPE GASTRONÓMICO RAÍCES GASTRONÓMICAS Y LIBROS


- ACTUALIDAD ACADÉMICA -

En el incomparable marco del restaurante La Cabaña, emblema de la vanguardia gastronómica de nuestra región, las expertas manos de Pablo González-Conejero nos condujeron por un escogido recorrido a través de platos-icono del repertorio culinario tradicional murciano. Y fue el sabor la clave para reconocer de forma renovada cada uno de esos platos tradicionales reinterpretados por nuestro anfitrión. Sin perder un ápice de su esencia, cada uno de estos ejemplos de la tradición gastronómica regional, fueron presentados con formas, texturas e imágenes novedosas aunque fieles al origen, a la raíz.



Fue este ágape, impulsado y organizado por nuestro académico D. Juan Guillamón, inmejorable ocasión para mostrar una escogida selección de publicaciones que comparten un destino loable y bienhechor: la divulgación del saber hacer gastronómico de las tierras y gentes de la Región de Murcia. A través de todas esas páginas se recorren paisajes y pueblos, tradiciones y costumbres, para enseñar lo que de bueno tiene la Región en sus pucheros, ollas y sartenes.


Raíces. Orígenes, esencias, comienzos... La Región de Murcia ha sido y es cruce de caminos, culturas y gentes. Ese marcado carácter abierto al que llega y esa natural inclinación a incorporar lo bueno que de otros recibe, hace al murciano fiel reflejo de la rica herencia que conforma el patrimonio sociocultural español. Y en paralelo esta tierra es crisol de civilizaciones y síntesis del mejor saber que cada época ha dejado como poso de la historia.

ensalada murciana


La gastronomía regional contiene buena parte del granado catálogo de los platos más relevantes de la cocina mediterránea y a la vez escogida herencia del saber hacer culinario castellano y andaluz. En esa rica influencia, el pequeño territorio de nuestra región acoge un amplísimo, casi sorprende por su variedad, abanico de platos que reflejan a la perfección esa rica herencia nacional cocinada a base de girones de todas las civilizaciones que han construido Europa a lo largo de más de 3.000 años.

fidegüa de matanza

Documentación del Ágape Gastronómico en nuestra Biblioteca Digital.



El menú

"RAÍCES GASTRONÓMICAS MURCIANAS"
(entradas) 
Ensalada murciana

(principales) 

Olla Gitana con Codorniz
Fideua de Matanza con Manitas y Cigala
Huevo 62-50 con Cocido Crujiente
Arroz con Costillejas al Pil Pil con Alioli de Alcachofas

(postres) 

Leche frita



Bebidas y vinos acomodados a cada circunstancia gastronómica.




ES LA HORA DEL PRODUCTO COMO CENTRO DE LA GASTRONOMÍA

- NOTICIAS GASTRONÓMICAS -


El Premio Nacional de Gastronomía 2011 recae sobre el cocinero riojano Francis Paniego. Esta última edición de los premios de la Real Academia de Gastronomía pone el acento en distinguir la cocina que se centra en el producto como protagonista gastronómico.

El presidente de la Academia de Gastronomía de la Región de Murcia destaca que “necesitamos proyectar al exterior nuestra rica variedad gastronómica porque tenemos excelentes productos agroalimentarios regionales”.


El ministro de Industria, Energia y Turismo, Jose Manuel Soria, presidió en la noche del miércoles la entrega del Premio Nacional de gastronomía 2011 y felicitó a los premiados resaltando la importancia de la gastronomía como “uno de los principales activos del sector turístico español. Un segmento dentro de la oferta turística que está en pleno desarrollo y que puede convertirse en clave para dinamizar el sector y diferenciarlo”.
 
En este sentido agradeció el trabajo de los profesionales de la gastronomía y de la restauración, y la labor de la Real Academia de Gastronomía de proteger y poner en valor la gastronomía española en las últimas décadas.

Una vez realizada la entrega de los galardones se sirvió una cena elaborada al unísono por algunos de los mejores chefs de Madrid: Paco Roncero, Sergi Arola, Oscar Velasco, Ramón Freixa, Juan Antonio Medina y David Muñoz.



 
La Real Academia de Gastronomía entrega, desde hace más de 30 años, los Premios Nacionales de Gastronomía que reconocen cada año el trabajo de los profesionales del sector. En estas casi 4 décadas de historia, estos galardones han reconocido la profesionalidad y el esfuerzo de cocineros jóvenes y chefs consagrados y han impulsado el trabajo de cientos de profesionales de la gastronomía a todos los niveles.

Rodrigo A. Borrega que, junto al resto de presidentes de las Academias regionales de Gastronomía, ha participado en el proceso de votación de estos premios, destaca que en la actualidad la cocina de la Región de Murcia puede ser ejemplo de simbiosis entre el producto agroalimentario y el saber culinario para dar a conocer a nuestra región. “Necesitamos posicionamiento nacional para nuestra gastronomía, como sector socioeconómico estratégico vinculado de manera capital a otros sectores vitales para nuestra economía como son la agricultura y el turismo, fundamentalmente”.

“La Región de Murcia es conocida en todo el mundo como tierra de excelentes productos agroalimentarios”, afirma Rodrigo Borrega. “Contamos con un dinámico sector productivo hortofrutícola, vinícola, ganadero y pesquero. Tenemos que dar el paso definitivo de región emergente en gastronomía y dar el salto a región referente. Porque tenemos excelente producto, variadísimo patrimonio gastronómico y profesionales preparados. Somos una región dinámica, emprendedora y joven, no nos podemos conformar, con el estado actual de las cosas”.

Borrega es contundente al afirmar que “los ejemplos regionales de Pablo González – Conejero, con una estrella de la prestigiosa Guía Michelin en el Restaurante La Cabaña, o Firo Vázquez, con un Sol de la reconocida Guía Repsol en su restaurante El Olivar, son eso, referentes de excelencia, de esfuerzo, de creatividad; pero el peso del éxito de toda una región no se puede delegar en unos pocos. Necesitamos una vanguardia nutrida de restauradores, tanto con dilatada trayectoria que aporten su experiencia como savia nueva. La gastronomía puede ser la gran embajadora de nuestro producto y viceversa. Tenemos todos los elementos para que esta región satisfaga los cinco sentidos del más exigente y la gastronomía es una llave esencial para ello”.



Mejor Jefe de Cocina 2011
Francis Paniego, de El Portal de Echaurren (Ezcaray-La Rioja)
Mejor Director de Sala 2011
Jorge Dávila, de Piñera (Madrid)
Mejor Sumiller 2011
César Cánovas, de Monvínic (Barcelona)
Mejor Labor Periodística 2011
Luis Gutiérrez Santo Domingo, de www.elmundovino.com
Mejor Publicación 2011
Libro: Modernist Cuisine, de Nathan Myhrvol. Edit. Taschen.

Publicación periódica: Apicius Cuaderno de Gastronomía

Internet: www.elmundovino.com